LA DEPRESIÓN

octubre 15, 2019 2 By Blanca

En este post hablaré de la depresión, pero desde experiencias, que me han ido contando.

En mi caso, no he tenido nunca depresión, (toco madera), pero si conozco muchos casos que la han padecido.

La OMS, cuenta: la depresión, es una de las enfermedades, que más incapacidad crea. Un 20% de las personas alguna vez la ha sufrido. Para la depresión, no hay edad, es decir, puede afectar a cualquier persona.

Con este post, quiero ayudar a esas personas que están pasando por ella.

Por un lado, es más fácil que les afecte, a aquellas personas que se sienten diferentes al resto, por su condición física, o porque no se sienten capaces de hacer, lo que hace el resto. También, las personas, con inseguridad, dependientes, perfeccionistas o autoexigentes, son más propensas.

Las personas con discapacidad, somos muy exigentes con nosotros mismos, nos ponemos unas metas altas y tenemos que llegar como sea a ellas. Esto crea a su vez, un sentimiento de culpa, si no llegas a ese objetivo. 

Dichos factores, se aplican, a el resto de la gente, tratamos de aparentar ser perfectos, nos comparamos con otros y nos exigimos demasiado. No damos tregua a nuestra mente. 

Como me enseño mi madre, “la mente tiene tres tipos de pensamientos, positivos, neutros y negativos. A los pensamientos positivos, todos nos agarramos con fuerza, nos creamos una película de Hollywood, de esas que ponen los domingos en antena tres. Los pensamientos neutros, los dejamos pasar, ni nos van, ni nos vienen. Ahora bien, con los pensamientos negativos, pasa lo mismo que con los primeros, nos hacemos una película, en este caso, de terror y nos creemos, no poder salir de ella o pensamos que esa película imaginaria, es cierta…”

Hay que aprender, a gestionar los pensamientos proporcionalmente.

Yo tengo una técnica, en cuanto me viene algún pensamiento negativo, pongo la música a tope, para no escucharlo. 

Otro punto importante, es que, generalmente, no expresamos los sentimientos, por miedo a ser juzgados. Si necesitamos llorar, reír, CHILLAR… Tenemos la libertad de hacerlo y cuando lo haces, es un desahogo. No os preocupéis, por mostraros como sois por dentro, todos lloramos, reímos, tenemos un mal día, estamos de “subidón”…

En definitiva, tenemos que aceptarnos a nosotros mismos y tener un método que nos ayude a ponernos metas a corto plazo. Un método que ayuda bastante a mi parecer, es tener una agenda, donde vayas apuntando objetivos por cumplir, aunque sean tonterías, como “mañana hacer el desayuno”, según te encuentres mejor, iras tu mismo apuntando retos mayores.

Conclusión, si en algún momento os sentís de “bajón”, es normal, pero no dejes que ese animo, se apodere de vosotros. 

Desde mi blog, os animo, a compartir, vuestras experiencias, como lo habéis superado o simplemente para desahogaros.